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lunes, 29 de diciembre de 2014
Los Reyes Magos de Oriente seguro que visitarán el día 5 de enero todos los municipios de la provincia de Cádiz y a Algeciras llegarán atraídos por una ruidosa cabalgata.
A Algeciras llegarán pronto porque a la una de la tarde, el día 5 de enero, miles de personas especialmente los niños- se ocuparán de reclamar su presencia arrastrando latas por las calles. Cientos de latas de tamaños diferentes, vacías y atadas por una cuerda, que van anunciando con su particular tintineo que Sus Majestades están al caer. Una costumbre única en España con más de un siglo de historia, donde el reciclaje convierte las latas vacías en los más diversos juguetes y artilugios.
Cuenta la leyenda que con el ruido, los niños trataban de llamar la atención de los Reyes para que visitaran sus viviendas y no se despistaran con la niebla que producía el gigante de Botafuegos. En 2010, más de 40.000 niños, padres y abuelos acudieron a esta feliz concentración que cada año reúne a gente.
La ruidosa comitiva se concentrará el día 5 a las 11.00 horas en la Plaza Andalucía y a las 12 partirá rumbo al Llano Amarillo junto al puerto de la ciudad, donde está previsto que lleguen en torno a la una de la tarde, donde a los pequeños les espera una fiesta con actuaciones, concursos, sorteos, música y la presencia más esperada. Una fiesta marcada, cómo no, por el reciclaje.
Navegando por el Mediterráneo y atraídos por el jaleo, Melchor, Gaspar y Baltasar desembarcarán en el puerto de Algeciras a la una y media de la tarde. El alcalde de la ciudad estará allí para recibirlos y entregarles la llave de la ciudad. La cabalgata real será las siete de la tarde y durante el recorrido se repartirán ocho toneladas de caramelos.
Estas cabalgatas, con los Reyes trayendo regalos a los niños, tienen su origen en el siglo XIX, que se acuestan el día 5 después de ver a los inalcanzables magos y soñando con las sorpresas que estos les dejarán personalmente en su casa.
sábado, 25 de octubre de 2014
El origen de la fiesta de Todos los Santos data de una orden del Papa Gregorio III, que transfirió la fiesta de la Stma. Virgen y de todos los Mártires, establecida por Bonifacio IV al consagrar el
La Roma pagana observaba el fin del año el 21 de febrero con una
fiesta llamada Feralia, en conmemoración de los difuntos. Con la
cristianización del imperio, la Iglesia reemplazó las prácticas paganas
por cultos cristianos consagrando el templo romano que el general y
aliado del emperador Octaviano Augusto, Marco Vipsanio Agripa había
erigido en honor de Júpiter como consecuencia de la batalla naval de
Accio en la que venció a Marco Antonio. Llamó Agripa a este templo
Panteón, esto es , Casa de los Dioses, al venerarse en el toda la
pléyade de dioses de la antigüedad. Cuando se cristianiza el imperio,
los huesos de los cristianos muertos en las catacumbas romanas, pasaron a
ocupar este templo, recibiendo la consagración eclesiástica de Todos
los Santos el 13 de Mayo del 609 o 610, año en el que el Papa Bonifacio
IV lo consagra. Así se inicia la fiesta de todos los santos.
Posteriormente el Papa Gregorio III la transfirió al primer día de
Noviembre y Gregorio IV la extendió a toda la Iglesia.
En Cádiz el nombre de esta fiesta y por natural práctica de no hacer mas largo lo innecesario se determinó en llamar Fiesta de Tosantos, que el buen lector entenderá que tampoco deja a ninguno fuera a pesar de la racional contracción.
La gastronomía, íntimamente ligada a cualquier gaditana fiesta, se transforma en huesos de santos y buñuelos de cidra y crema de boniato y pasarán de inequívoca manera a formar parte de las meriendas y postres de los gaditanos manteniendo la tradición y la batalla contra la muy ordinaria y anglosajona fiesta del halloween que por mas que bombardea a través de los medios de comunicación no corresponde con nuestra idiosincrasia y dudo que se incorpore. Para fiestas de disfraces, los gaditanos tenemos un carnaval que incluso llega marcar los años naturales, así, el aborigen se rige en su cotidiana vida por fechas de carnaval a carnaval.
La víspera de este señalado día, se celebra con la presentación de
frutas y frutos que la tierra ofrece en estas fechas y que prácticamente
en Cádiz, coincide con el climatológico fin del verano y comienzo del
invierno. Es el tiempo de las nueces, las almendras, las avellanas, que
aquí se llaman de los toros, por distinguirlas de los maníes, que
reciben también el nombre de avellanas, diferenciándose las primeras por
la tradicional ingesta de ellas las tardes de corridas taurinas, las
acerolas o azofaifas, que solo se deben comer después de las primeras lluvias pues antes ocasionan fiebres, los seretes de higos secos que durante el verano han estado prensados y al sol para adquirir azúcares y forma de disco, los dátiles de berbería, las excelentes frutas de las tierras circundantes, como las naranjas de S. Martín del Tesorillo, los peros, los manzanas para los foráneos, los boniatos y batatas, las chirimoyas y aguacates de tierras granadinas, las aceitunas verdes de la sierra que serán partidas con una piedra y aliñadas con ajo, limón, orégano, comino y sal en abundancia, las piñas o ananá y cocos que vienen de ultramar, los plátanos de las islas afortunadas y bastantes mas que olvido.
Tiempo también de las carnes de volatería y caza, de retinto de la Janda, de ciervos y corzos de las primeras monterías, cordero y cabrito de la sierra de Grazalema, de Benaocaz y Villaluenga, cochino ibérico de las estribaciones de la sierra que servirán para confeccionar los excelentes chicharrones que durante ese día se degustan, conejo y gallos de Medina, quesos de Puerto Real y Alcalá de los Gazules , los innumerables productos de la huerta roteña y la invasión marina de todo tipo de pescado y marisco de nuestras costas y de los caladeros tradicionales de la flota artesanal de nuestro inacabable litoral.
En las vísperas de este día, se celebra en Cádiz la tradicional
Fiesta de los Mercados, que se ven exornados con todos los productos
antes mencionados. La ancestral manera de festejar el día de Tosantos,
promovía la necesidad del avituallamiento del mercado en la víspera de
esta fiesta. Mas es en el año de 1876, cuando por iniciativa de la
comisión municipal del mercado público de la plaza de La Libertad se
adornan con profusión los puestos de dicho mercado, la plaza y su
entorno, dotándose para el evento un alumbrado de gas que resaltó la
decoración del evento. Se adornaron las cuatro puertas de entrada con
escudos de armas de la ciudad, los intercolumnios con farolillos
venecianos y pequeñas banderas, arañas de cristal delante de cada uno de
los 72 puestos y un gran farol chinesco que presidía la plaza. Toda
esta magnificencia decorativa promovió la invasión de paisanos que
compraron con vehemencia de todas las viandas allí expuestas. Para
rematar tan espontánea fiesta se organizó un baile amenizado por una
banda de música que en la plaza Guerra Jiménez inundó con sones de
bailes y marchas la templada noche gaditana.El lugar de inicio de la tradición que hasta hoy perdura aunque celebrándose en días previos al 31 de Octubre, es el mercado central que en Cádiz simplemente se le llama Plaza, distinguiéndose de las demás por el calificativo, así en coloquial corrillo es fácil oír " voy a la plaza.", por ir a la compra al mercado central, y " voy a la plaza de ..", indicando el lugar preciso de una de las plazas de esta ciudad. La plaza, ocupa lo que fue huerto del convento de franciscanos descalzos que ocupaba la zona. Levantado en primer lugar en el año de 1823, se sustituyó por el definitivo en el año de 1837, según los planos del arquitecto Juan Daura y sufrió una pequeña transformación en 1929, mostrándose tal cual en la actualidad.
En al actualidad la fiesta sigue teniendo la misma vigencia y aun se sigue amenizando con orquestas o actuaciones en la misma plaza de Jiménez Guerra.
Cabe resaltar que la característica y congénita ironía gaditana, como no podía ser de otra manera, esta también íntimamente ligada a esta fiesta y los puestos son adornados satirizando gráficamente los últimos acontecimientos políticos y sociales, a guisa de carnaval gráfico y en un solo cuadro.
Es tradición en la ciudad de Cádiz celebrar la Festividad de todos los
Santos en el Mes de Noviembre. A tal efecto, la Delegación Municipal de
Fiestas y Mercados, conjuntamente con Asodemer, organiza el Concurso de
Exornos de Puestos en los Mercados Municipales. Cada año, una gran
cantidad de puestos de los Mercados de la ciudad se inscriben en éste
concurso, haciendo de éste una gran fiesta lúdica con enorme
participación.
La programación de ésta festividad se presenta, junto con un cartel y un programa de mano con fotografía del puesto que obtuvo el primer premio el año anterior. Un jurado se selecciona para la elección cada año de tres premios en cada una de las modalidades, a saber:
- Modalidad Carnes
- Modalidad Pescados
- Modalidad Frutas
- Modalidad Verduras
- Modalidad Varios
También, por supuesto, cuenta con el Tradicional concurso de exornos de los puestos en sus diversas modalidades, en los dos Mercados Municipales de Cádiz: el Mercado Virgen del Rosario y el Mercado Central junto con pasacalles itinerantes, coreografías de personajes para niños, amenizando el acto, e incluso actuaciones flamencas, fiestas infantiles con espectáculos de magia y tirada de Tracas Especiales.
Paralelamente el Colegio de Cádiz, Argantonio, sito en la calle 24 de julio, organiza una serie de actividades representando los Mercados exornados que suele realizarse por Alumnos de Infantil y Primer Ciclo de Primaria.
Los premios del concurso de exornos se entregan en un acto que se celebra en días posteriores en el Palacio de Congresos.
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